Bolivia

¿Cuál es la estratificación de la minería en Bolivia?

En Bolivia según el Ministerio de Minería y Metalurgia se pueden distinguir distintos tipos de minería. Así, la actividad minera en el país se puede clasificar en cuatro (04) estratos:

  1. Minería Estatal,
  2. Minería Mediana,
  3. Minería Chica o Pequeña
  4. Cooperativas mineras

A continuación, repasaremos brevemente cada una ellas:

a) Minería Estatal:

La minería estatal está representada por aquellas operaciones mineras cuya propiedad y administración pertenecen a la COMIBOL y operan a través de Contratos de Riesgo Compartido, Arrendamientos y Servicio.

b) Minería Mediana

La minería mediana está representada por la Asociación de Mineros Medianos, que deben cumplir ciertos requisitos de volumen de producción, las que incluyen producciones de más de 500 toneladas por día, así como características especiales de inversión y organización empresarial.

c) Minería Chica o Pequeña

La minería chica o pequeña está representada por operaciones mineras que procesan menos de 500 toneladas por día.

d) Cooperativas Mineras

Las cooperativas mineras son pequeños grupos de entre 50 a 80 trabajadores que se reúnen en cooperativas para ocuparse en una concesión otorgada por el Estado. Las cooperativas se han desarrollado de forma importante a lo largo del tiempo, tanto en volumen de producción como en mano de obra. Actualmente, existen alrededor de 510 cooperativas mineras en Bolivia. Es posible afirmar que la minería cooperativista sea considerada también como minería artesanal.

Estas cooperativas mineras a su vez se subdividen en tres (03) grandes grupos:

Las cooperativas mineras “tradicionales” explotan yacimientos de estaño, wolframio, complejos de plomo-plata-zinc, antimonio y bismuto. En la mayoría de los casos trabajan en minas antiguas de COMIBOL, y están conformadas por los mismo ex -trabajadores de esta empresa estatal. A veces sobre un mismo yacimiento (por ejemplo; Cerro Rico de Potosí, Siglo XX, Viloco, etc.), trabajan simultáneamente varias cooperativas grandes, esto significa que en estos lugares pueden concentrarse varios miles de mineros (por ejemplo; de 6.000 a 8.000 cooperativistas en el Cerro Rico de Potosí).

Mientras una parte de los mineros venden el mineral extraído otros realiza su propia concentración rústicamente utilizando quimbaletes, champalavadores, maritales y buddles. Un impacto ambiental común en las cooperativas tradicionales es la emisión de aguas fuertemente ácidas y cargadas de iones de metales pesados, que salen de sus bocaminas, desmontes y colas a los ríos. La responsabilidad de este impacto es discutible, debiendo establecerse de si esta es de las cooperativas, o si es más bien una herencia de COMIBOL. Existe un número considerable de pequeña empresa (minería chica), que trabajan en minerales tradicionales. Sus actividades se centran en minas de antimonio (parcialmente con oro), complejos (plomo-plata-zinc) y algunos en estaño y wolfram. Generalmente estas empresas trabajan en forma mecanizada, tanto en la explotación o extracción de la carga como en la concentración, tratando poco tonelaje (<50 t/día).

Operan en casi todo el territorio de Bolivia, especialmente en la región de la pendiente oriental de los Andes, y también en la parte baja hasta la frontera con Brasil.

Desde el punto de vista minero, utilizan toda la gama de posibilidades técnicas, desde la picota y pala, hasta equipos pesados para el movimiento de grandes volúmenes de tierra.

Para el transporte del material aurífero, utilizan desde bolsas metaleras o carretillas hasta palas cargadoras (frontales) y camiones de volteo grandes.

Para la separación de oro de la grava utilizan canaletas (lavaderos), para la retención del oro utilizan piedras (tojlla) orejillas metálicas altas. El oro grueso de los preconcentrados de las canaletas se recupera directamente con una batea y el contenido fino se amalgama con mercurio. La amalgamación se realiza manualmente o mecánicamente (en tambores amalgamadores o mezcladores similares a pequeñas hormigoneras).

Esta minería altera el paisaje, por la destrucción de terrazas y playas fértiles, sin ninguna intención de restauración. "La capacidad de estas cooperativas en algunos casos llega hasta 1.000 m3/día. Debido a la total inexistencia de una minería planificada, ordenada y sistemática, grandes superficies de terrenos originalmente fértiles son transformados en montones caóticos de piedras, inservibles par el cultivo".

Estas cooperativas trabajan sobre yacimientos primarios (roca dura), que contienen vetas de cuarzo aurífero, acompañados generalmente de sulfuros metálicos u óxidos. El beneficio del oro se lleva a cabo utilizando diferentes esquemas. Lo más rústico es una trituración manual, seguido por una molienda en molinos de piedra (quimbaletes), que puede ser efectuada en seco o en húmedo. Bajo la última forma, generalmente se utiliza mercurio combinando molienda con amalgamación. El uso del mercurio en la minería cooperativizada aurífera primaria representa sin dudas uno de los impactos ambientales más graves. Por la trituración intensa en los molinos, la mayor parte del mercurio se atomiza formando la llamada “harina de mercurio” (esferitas de 30 a 50 um de diámetro), que no sirve para amalgamar. Esto obliga a los mineros a utilizar más mercurio –hasta 10 veces la cantidad del oro extraído. Debido a que casi ninguna mina dispone de un apropiado sistema de deposición de colas, la harina de mercurio generada por los molinos se va junto con las colas a los ríos.