Contexto

Condiciones de seguridad
Explotación laboral
Oro ilegal
Salud
Trata de personas
Condiciones de seguridad en el trabajo

Condiciones de seguridad

Por lo general, los mineros artesanales trabajan en condiciones de riesgo (físico e higiénico) debido a que sus actividades son llevadas a cabo utilizando poca tecnología y maquinaria, practicada por individuos, grupos o comunidades, usualmente de manera informal (ilegal) y en países en vías de desarrollo.

La Organización Internacional de Trabajo (OIT) ha clasificado los principales riesgos para la salud, que son: exposición al polvo (silicosis), exposición al mercurio y otros productos químicos, los efectos del ruido y la vibración, los efectos de la ventilación deficiente (calor, humedad, falta de oxígeno), y los efectos del esfuerzo excesivo, espacio insuficiente para trabajar y equipo inadecuado.

Esta actividad se desarrolla sin cumplir con las exigencias de las normas de carácter administrativo, técnico, social y medioambiental que rigen dichas actividades, en zonas no prohibidas para la actividad minera

Explotación laboral

Explotación laboral

Hoy en día, dos de cada tres trabajadores mineros están contratados por “services”, mediante las cuales varias empresas mineras buscan obviar obligaciones y responsabilidades. Reciben salarios bajos, corren el riesgo de ser despedidos, se ponen trabas a la formación de sindicatos, y en muchos casos, no les dan condiciones de vivienda mínimas.

La violación de derechos laborales se repite con frecuencia en muchas empresas mineras, debido a la arbitrariedad con que operan las “services” y “contratas”. En el caso del Perú, la minería tuvo un auge que se ve reflejado en el empleo del sector, el cual pasó de 53,000 personas en el año 1987 a 109,000 personas en el 2006.

Sin embargo, este crecimiento esconde profundos problemas e injusticias que se deben corregir.

Oro ilegal

Oro ilegal

Según el estudio de “Iniciativa Global contra la Delincuencia Organizada Transnacional”, realizado entre febrero y diciembre del 2015, en países como Perú y Colombia el valor de las exportaciones de oro ilegal supera el de las exportaciones de cocaína.

A pesar de que los precios mundiales han disminuido gradualmente en los últimos años, los mineros informales han seguido impulsando la expansión de la minería de oro ilegal.

El informe estima que aproximadamente el 28% del oro extraído en el Perú, el 30% del oro extraído en Bolivia, el 77% del oro extraído en Ecuador, el 80% del oro extraído en Colombia y el 80-90% de oro venezolano procede de la minería ilegal. Otra de sus conclusiones es que la minería ilegal de oro facilita el lavado de dinero y la corrupción.

Salud

Uno de los mayores riesgos de la minería del oro es el uso del mercurio, que es extremadamente tóxico, de modo que la decantación del oro empleando mercurio se convierte en un proceso peligroso no sólo para los mineros, sino también para cualquier persona que se encuentre en las inmediaciones de las explotaciones mineras.

Según Mercury Watch, las medidas de protección de los mineros “no existen debido a las exclusivas peculiaridades químicas del mercurio, que se adhiere al cabello, la piel y la ropa durante días, lo que produce niveles de exposición muy elevados”.

¿Cómo afecta al medioambiente el uso de mercurio en la minería del oro artesanal y en pequeña escala?, pues los lugares con altas concentraciones comprobadas de metal de mercurio, normalmente ubicados en cursos de agua o cerca de éstos, se denominan “zonas mineras críticas”.

Trata de personas

La minería artesanal y en pequeña escala también involucra una cantidad significativa de niños involucradas en esta labor, principalmente desde la década de los 90, tal como se vio en diversos reportajes periodísticos sobre trabajo infantil en las minas de carbón en Colombia.

El trabajo infantil en la minería tiene sus raíces en la pobreza. Los niños trabajan en las minas para ayudar a sus padres y complementar el ingreso familiar a fin de comprar bienes de consumo básicos como vestuario y alimentos.

Usualmente, los niños aumentan el espectro de sus actividades a medida que crecen: desde la edad de tres años, algunos empiezan lavando oro, mientras que desde los seis ya pueden romper rocas con martillos o lavar mineral. Sin embargo, desde los nueve en adelante, se puede encontrar niños trabajando bajo tierra y realizando el mismo trabajo que los adultos.