BOLIVIA | La minería artesanal y de pequeña escala podría tener pérdidas de más de USD 25 MM por el COVID-19

Fecha
Mayo 14, 2020
La minería tradicional sería la más afectada por la revalorización del precio de los metales, mientras la aurífera enfrentará escasez de insumos para operar, como el combustible.
Las medidas del Estado para proteger los daños colaterales no aplican al sector productivo, por ende los trabajadores de la minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) -130,000 asociados cooperativistas- no se ven protegidos en Bolivia.
minero de Oruro

Redacción PIM

La cuarentena y el confinamiento obligatorio de la población por la expansión del Covid19 ha traído consigo efectos colaterales particularmente para quienes desarrollan su trabajo en la esfera informal, porque -entre otros factores- no disponen de ingresos fijos o regulados. El Fondo Monetario Internacional (FMI) determinó en su estudio del 2018 “Economías sombrías en todo el mundo: ¿qué aprendimos en los últimos 20 años?” que Bolivia tiene la economía informal proporcionalmente más elevada (con respecto al Producto Bruto Interno), siendo 62.3% del PBI informal. El país andino está encarando la crisis de la pandemia del Covid19 desde tres perspectivas: contención, mitigación social, y de alivio económico. Sin embargo, los esfuerzos no benefician a quienes trabajan en el sector productivo, incluyendo a los mineros artesanales y de pequeña escala.

La minería artesanal y de pequeña escala (MAPE) no tiene una definición técnica o legal en Bolivia, así como tampoco existe una definición de "minería informal" propiamente dicha. Se entiende a la MAPE como el segmento conformado por cooperativas mineras (unidades productivas mineras privadas chicas y de producción baja) y mineros individuales.

Las cooperativas (de mínimo 10 participantes) localizan sus operaciones según lo que se busque explotar. La minería aurífera opera principalmente en el norte del país, mientras que la minería tradicional en el occidente, explotando yacimientos de plomo, plata, zinc, entre otros. El diagnóstico “Impacto del coronavirus (COVID-19) en la minería artesanal y de pequeña escala en Bolivia”, elaborado por las organizaciones Cumbre del Sajama y Solidaridad, señala que, si bien los esfuerzos del Estado apuntan al perfil de los mineros de la MAPE -tales como bonos familiares y reducción de tarifas eléctricas- los principales retos del sector se encuentran en la baja del precio de los metales como el cobre y zinc, la falta de insumos para la minería aurífera y la acentuación de brechas de género.

Solidaridad impulsa diagnóstico de la minería boliviana ante el Covid-19

En dicho diagnóstico, se elaboró un estimado del impacto en pérdidas de la minería tradicional,  basándose en la producción bimestral promedio de los principales metales que producen las cooperativas, sobre la base de datos oficiales publicados por el Ministerio de Minería y Metalurgia al tercer trimestre el 2019. Entre Zinc, estaño, plata, wólfram y plomo, se estima que el valor neto de producción por bimestre perdida por la paralización de la cuarentena sería de USD 25.53 millones. Así, el estudio concluye que el principal problema en la MAPE tradicional es la disminución de los precios de los metales, como consecuencia de la recesión de la industria a nivel global. Propone como solución para las cooperativas reponer la Cuenta de Estabilización de Precios (CEPREM).

En la minería aurífera, el precio de los metales no parece ser el problema más grande, puesto que su cotización en el mercado internacional se encuentra en alza. La crisis económica mundial impulsa a agentes económicos a buscar refugio en este metal. El problema radica en la paralización de actividades, a la falta de combustible e insumos. El diagnóstico recomienda un reinicio paulatino de actividades, planificado y controlado de la actividad. La estimación de pérdida bimestral -lo que dura la cuarentena- es de USD 3 millones, tomando como base a estudios anteriores con precio referencial vigente al último día hábil de febrero.

No existen reportes periódicos de producción de las cooperativas en Bolivia. Los datos del Ministerio de Minería y Metalurgia podrían estar sobrevaluados, porque utilizan como fuente base las exportaciones y ventas internas. Ellas incorporan la producción de fuentes desconocidas, que pueden corresponder a empresas o mineros informales e ilegales, e incluso importaciones ilícitas.

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Uno de los grupos más vulnerables al impacto de la pandemia son las mujeres mineras. Ellas se agrupan dentro de cuatro categorías: mujeres mineras en el sector tradicional, mujeres socias de cooperativas auríferas, trabajadoras individuales y amas de casa mineras. Las mujeres del primer grupo temen por la inundación de las minas y su imposibilidad de seguir operando, por ende el recorte total de sus ingresos. Las socias de cooperativas auríferas, por otro lado, solicitan apoyo mediante la provisión de combustible y explosivas. Tanto las socias cooperativas como las trabajadoras individuales afirman que se muestran escépticas con respecto a los beneficios del gobierno, no creen que lleguen a ellas. Las socias cooperativistas mantienen aportes a la seguridad social de largo plazo en su país. Ello les impide de gozar el beneficios como el Bono Canasta Familiar ni el Bono Universal.


Para conocer más sobre estimaciones de impacto económico y social, el estudio completo se encuentra aquí.

Solidaridad minería en Bolivia Covid-19