Perú

El Perú es un país con vocación minera por los importantes yacimientos que posee y porque la minería siempre ha jugado un rol importante. Fue ya una actividad conocida antes de la conquista, y se desarrollaron aleaciones de cobre, hierro y estaño, además del uso de los metales preciosos, especialmente del oro.

La construcción de los ferrocarriles, a partir de 1870, marcó el inicio de una reactivación minera: se creó la Escuela de Ingenieros; se hizo el Padrón de Minería, y Antonio Raimondi efectuó un inventario de los recursos minerales.

Durante la Primera Guerra Mundial se alcanzaron los mayores valores de producción, con severa decadencia a partir de 1930. En 1950 se promulgó el Segundo Código de Minería y en los años 60 se alcanzaron altos ingresos. En la década de 1970 se promulgó la Ley de Minería (No. 18 880) y se estatizó parte del sector.

Durante la colonia la producción de plata fue una actividad importante y, en parte, la base económica del Virreynato del Perú. Con la independencia esta actividad decayó. A partir de 1840 hubo un resurgimiento con la explotación del guano de isla y del salitre.

Perú

No existen datos oficiales sobre la producción de oro de pequeña minería y minería artesanal peruana pero se estima que la producción de oro es de 40 toneladas anuales.

  • Minero informal (Decretos Legislativos N° 1336): Actividad minera realizada en zonas no prohibidas por aquella persona, natural o jurídica, que se encuentre inscrita en el Registro Integral de Formalización Minera.
  • Minero ilegal (Decreto Legislativo Nº 1105): Comprende las actividades mineras que se realizan sin cumplir con las exigencias de las normas de carácter administrativo, técnico, social y ambiental que rigen dichas actividades y que se ubican en zonas no autorizadas.
  • Minero formal (Decretos Legislativos N° 1336): Actividad ejercida por persona, natural o jurídica, que cuenta con autorización de inicio o reinicio de actividades.

150.000 mil personas aproximadamente.

Si, en el Perú existe tres procesos de formalización: el ordinario, el extraordinario y el integral de formalización.

  • La limitación presupuestal y recursos económicos insuficientes por parte del gobierno para la formalización.
  • Ausencia de esquemas de incentivos que estimulen procesos de formalización.
  • Inexistencia de encadenamiento productivo, no se incentiva la mejora del bienestar de las comunidades mineras.
  • La escasa infraestructura estatal para abordar los procesos, requerimientos y necesidades de los interesados.